HISTORIAS BRUTALES

Lo primero de todo, debo decir que este post sí que puede herir la sensibilidad de algunos, quizás de muchos. Lo digo porque voy a hablar de historias reales, no de ficción, de algunos sucesos que a mí, personalmente, me ha afectado leer. No se trata de invenciones de mentes calenturientas que juegan con la violencia porque esta tiene el halo de ser “comercial”; por desgracia son hechos muy reales y recientes. Cuando escribes, a veces tienes que reconocer que lo peor que puedas inventar es muy posible que ya haya sucedido. Así que si alguien es sensible a estos temas, mejor que no siga leyendo, se ahorrará un mal rato.

En general, las historias más espeluznantes que nos llegan tienen que ver con fanatismo e ignorancia, y sorprende que esa gente supuestamente en contacto con lo espiritual, sea la más propensa a cometer las mayores atrocidades convencida de que está haciendo lo correcto. Me pregunto cómo la idea de su Dios -o de sus dioses- es capaz de justificar las actuaciones más depravadas y malignas, actos que a cualquiera ajeno a su fanatismo le revuelven el estómago.

En más de una ocasión he citado en las presentaciones que a la semana siguiente de regresar de Argelia -donde estuve trabajando unos meses-, un grupo afín a Al-Qaeda secuestró a un turista francés que había ido a hacer treking a unas montañas. Le retuvieron unos días y, sin ni siquiera pedir ningún rescate, le cortaron la cabeza. Impresiona la discrecionalidad, es cierto, pero para nuestra vergüenza es posible que nos estemos acostumbrando también, pensando que es un adulto, que la vida tiene estas calamidades. Pero, ¿a un niño? Yo no puedo con eso.

¿Qué clase de mente es capaz de asumir que esa barbaridad es lo que debe hacerse, de que eso está al servicio de sus creencias, incluso sentirse satisfecho de sus actos? No parece haber límite, no parece haber nada a lo que agarrarse después de ver estas cosas.

niño decapitado ISIS 2niño decapitado ISIS 3niño decapitado ISIS 1

Más relacionada con el país donde se ambienta mi novela, Uganda, fue la noticia que me envió un amigo hace unos meses: “Sacrificio de niños para traer buena suerte en las elecciones”. No es la invención de alguien -más o menos perturbado ;)-, que lo incluye en un relato para causar más impacto o para dar sentido a una historia; es una práctica que aún perdura en pleno siglo XXI. No quise abrirlo.

http://www.antena3.com/noticias/mundo/denuncian-sacrificios-ninos-uganda-dar-buena-suerte-elecciones_20160229571ea98a4beb287a291ab831.html

Ahora me ha vuelto a llegar algo similar, sobre la mutilación y sacrificio de niños para obtener salud y prosperidad, también por desgracia en este país que tiene por otro lado tantas cosas atractivas. Algo marginal, contra lo que por suerte hay personas luchando, pero más habitual de lo que creemos, parece ser. Esta vez sí que lo he mirado, con el corazón encogido.

mutilaciones de niños Uganda

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